En nuestro espacio de salud, abordamos un sufrimiento invisible y de diagnóstico tardío: la endometriosis, una enfermedad que afecta aproximadamente a 14 millones de mujeres y niñas en la Unión Europea y 176 millones en todo el mundo (entre un 15 y un 20 por ciento de la población). Sin embargo, el tiempo medio para la emisión de un diagnóstico sufre un retraso cercano a los nueve años.
La Asociación de Afectadas Endometriosis de Madrid es una de las organizaciones que está denunciando esta situación y las consecuencias que de ella de derivan, así como el desconocimiento generalizado de la enfermedad.
Hablamos con Mayte Hernández, secretaria de esta asociación.
¿Dieta anti-endometriosis? (3)
Continuamos con la tercera parte del artículo sobre la nutrición como estrategia para reducir o paliar los síntomas de la endometriosis [primer post] [segundo post], centrada en los alimentos que se deben evitar.
> ALIMENTOS PARA FAVORECER LA FORMACIÓN DE PROSTGLANDINAS «BUENAS»
Alimentos que contengan ácidos grasos omega-3
Éstos ácidos grasos sirven de «ladrillos» para la producción de prostaglandinas de serie 3, con acción anti-inflamatoria, y a la vez inhiben la producción de prostaglandinas de serie 2, responsables del dolor, la inflamación y los calambres. Para una explicación más detallada de este proceso y sus implicaciones dietéticas véase el metabolismo de los ácidos grasos.
Existen tres ácidos grasos omega-3 principales, que son el ácido graso eicosapentaenoico (EPA), el ácido graso alfa linolénico (ALA) y el ácido graso docosahexaenoico (DHA). Deberíamos intentar incluir los tres en nuestra dieta. Alimentos que los contienen son:
ALA: aceite de lino, aceite de colza, aceite de nuez. Estos aceites se vuelven rancios muy rápidamente (el de lino adquiere entonces un sabor amargo), perdiendo así sus beneficios para la salud y su sabor. Para evitarlo, conviene comprarlos en envases pequeños para gastarlos más rápidamente y conservarlos al abrigo de la luz en la nevera.
DHA y EPA: pescado marino graso, especialmente salmón, anchoas, arenques, sardinas, bacalao, caballa y atún blanco. Mejor que no proceda de acuicultura, ya que los peces obtienen los ácidos grasos omega-3 a partir de su dieta constituida por algas y pequeños crustáceos (o por peces que se alimentan de éstos), y los peces criados en piscifactorías se alimentan con piensos formulados mas pobres en grasas omega-3.
Alimentos a evitar
Al igual que alimentos con acción equilibrante sobre el sistema hormonal y con acción anti-inflamatoria, también existen una serie de alimentos que, por distintos mecanismos, son capaces de promover las reacciones inflamatorias en el organismo y que por tanto conviene en medida de lo posible evitar en la dieta anti-endometriosis. Estos son por una parte los alimentos que contienen ácidos grasos que pueden servir de «ladrillos» para la producción de las prostaglandinas «malas» de serie 2 (véase metabolismo de los ácidos grasos), pero también otros que son capaces de inducir inflamación por otros mecanismos.
Alimentos que contienen ácidos grasos precursores de las prostaglandinas «malas»
Son aquellos que contienen ácido araquidónico y ácido linoleico. Son esencialmente las grasas de origen animal, así como el aceite de girasol y de maíz. Su contenido es alto en:
Aceite de girasol y de maíz, alimentos preparados con ellos (incluyendo los fritos y la mayoría de los platos precocinados)
Atún rojo
Carne, especialmente las carnes rojas (porcino, vacuno, caza, caballo, cordero)
Leche entera, leche condensada
Manteca de cerdo
Mantequilla
Nata
Productos cárnicos, especialmente los ricos en grasa como embutidos
Queso (exceptuando el queso fresco tipo quark)
Vísceras, especialmente hígado
Yema de huevo
La carne y los lácteos también contienen estrógenos propios del animal del cual provienen. Estos estrógenos son similares a los nuestros propios. Como en el caso de la dieta anti-endometriosis interesa evitar los estrógenos, son una razón más para prescindir en medida de lo posible tanto de la carne como de los lácteos.
Alimentos que contienen grandes cantidades de azúcar y otros hidratos de carbono refinados
El azúcar promueve las reacciones inflamatorias, por tanto, es conveniente reducir su consumo en la dieta anti-endometriosis, sobre todo el de los azúcares refinados (azúcar blanco). La razón está en que el consumo de azúcar genera la secreción de insulina (la hormona encargada de introducir el azúcar en las células), y la insulina a la vez promueve la formación de prostaglandinas de tipo 2.
Ten en cuenta que no solo está el azúcar en sí que quizás añadas a algún plato que prepares y los dulces, sino que hay muchísimos productos que contienen grandes cantidades de azúcar sin que a primera vista lo parezca. Ejemplos serían los yogures con frutas o sabor, zumos de fruta, limonadas y bebidas de cola, batidos, ketchup, cereales de desayuno, frutas en almíbar… fíjate en los ingredientes. El azúcar no siempre se declara como tal, sino que puede aparecer en la lista de ingredientes bajo nombres que tan poco hacen pensar en azúcar como sacarosa, dextrosa, fructosa, jarabe de glucosa, de fructosa o de maltosa, jarabe de maíz o maltodextrosa.
Además del azúcar están los otros hidratos de carbono refinados, que también promueven la secreción de insulina y además su valor nutritivo es prácticamente nulo. Son los productos de panadería hechos con harina blanca: pan blanco, pan de molde, pasta blanca, galletas, bollería, repostería, rebozados, etc.
Alimentos que contienen cafeína
La cafeína aumenta los niveles de insulina en sangre (lo que a la vez promueve las reacciones inflamatorias) y además aumenta los niveles de estrógenos inhibiendo a la vez su metabolización en el hígado. Alimentos que contienen cafeína, aparte del café (aunque en menor cantidad), son el té negro y el té verde así como las bebidas de cola y las bebidas energéticas.
Alimentos que contienen trigo
No se sabe muy bien por qué, pero parece que muchas mujeres con endometriosis reaccionan de forma adversa a alimentos que contienen trigo, y eliminándolos de su dieta consiguen una notable mejoría de sus síntomas.
El trigo que se cultiva actualmente ya no tiene mucho que ver con los cereales silvestres a partir de los cuales se originó (que vienen a ser el farro y el trigo escaña, hoy en día practicamente olvidados debedo a su baja productividad), sino que se trata de una planta cuya genética ha sido intensamente modificada a lo largo de su proceso de crianza. Así, el trigo moderno es mucho más productivo y resistente a diferentes condiciones ambientales y plagas que los cereales tradicionales, pero en su proceso de “mejora” genética también han cambiado sus propiedades bioquímicas y nutritivas. El trigo ahora, aparte de presentar índice glucémico (capacidad de aumentar el azúcar en sangre, y por ende, la insulina) bastante alto, contiene diferentes sustancias a las que se les atribuye una accion pro-inflamatoria. Uno de los culpables podría ser el ácido fítico, aunque éste se encuentra también en otros alimentos que generalmente se toleran bien. Otra explicación podría ser el gluten, una proteína presente en grandes cantidades en el trigo. La intolerancia hereditaria al gluten se denomina celiaquía o enfermedad celiaca y causa una inflamación intestinal crónica, y según algunos estudios parece haber una relación entre enfermedad celiaca y endometriosis. Así, la incidencia de celiaquía es mayor entre las mujeres con endometriosis que entre la población en general, y viceversa (véase risk of endometriosis in 11 000 women with celiac disease, enlace externo, en inglés). Esto no implica que todas la mujeres con endometriosis tengan también celiaquía ni mucho menos, pero puede haber algún tipo de relación entre los mecanismos genéticos o inmunológicos que causan ambas enfermedades. Aparte, un estudio dio como resultado que una diata libre de gluten podía aliviar el dolor en algunas mujeres con endometriosis (véase Gluten-free diet: a new strategy for management of painful endometriosis related symtoms?, enlace externo, en inglés).
Sea cual sea la causa, la experiencia de muchas mujeres ha demostrado que conviene evitar o al menos reducir el trigo en la dieta anti-endometriosis. Esto a primera vista puede parecer difícil, ya que la harina más empleada en los panes y productos de repostería así como en la pasta y diversos otros productos sigue siendo la de trigo, pero existen algunos productos (sobre todo integrales) hechos con harina de centeno, de espelta o de maíz o incluso con harinas más exóticas como harina de yuca, de arroz, de amaranto, quínoa o alforfón. La harina de trigo también se utiliza como ingrediente en multitud de alimentos procesados, como pueden ser los rebozados y empanados. Siempre es cuestión de leer la etiqueta.
Evitar el gluten en general ya es más complicado, ya que no solo esta presente en el trigo, sino en la mayoría de los cereales y en una gran variedad de productos manufacturados que contienen ingredientes derivados de ellos, como son las féculas o almidones contenidas en salsas, postres, frutos secos, embutidos… Existe una gran variedad de productos para celiacos en el mercado, pero hay que tener en cuenta que con frecuencia sustituyen el gluten por otros ingredientes que tampoco nos interesan en el caso de la dieta anti-endometriosis, como pueden ser la proteina de soja o una mayor proporción de azúcares o grasas. Por regla general, una dieta estrictamente libre de gluten solo se recomienda para personas a las que efectivamente se les haya diagnosticado la enfermedad celiaca.
Alimentos que contienen histamina o que promueven la liberación de la misma
La histamina es una sustancia producida en nuestro organismo que ejerce funciones muy diversas. Tiene un importante papel en el sistema inmune, pero también está involucrada en las reacciones alérgicas. El útero posee receptores de histamina, es decir, responde ante concentraciones elevadas de histamina con contracciones, que sentimos como calambres. Además la histamina aumenta la síntesis de estrógenos y disminuye la de progestágenos, lo cual contribuye al imbalance hormonal propio de la endometriosis. Disminuir la cantidad de histamina producida y liberada en nuestro cuerpo no es fácil, pero hay ciertos alimentos que contienen histamina, y evitándolos algunas mujeres con endometriosis consiguen una notable mejoría de sus síntomas.
Alimentos que contienen cantidades elevadas de histamina son:
Bebidas alcohólicas, especialmente vino tinto, champán, sidra, ron, cerveza
Berenjenas
Jamón serrano
Marisco
Mostaza
Pepinillos, otras verduras encurtidas
Pescado ahumado, pescado seco, boquerones en vinagre, atún. El pescado fresco no contiene histamina, pero en cuanto pierde el frescor o se somete a cualquier procedimiento para conservarlo (como ahumado, secado, salazón…) alcanza rápidamente altas concentraciones de histamina.
Queso curado (cuanto más curado, más histamina contiene), queso tipo roquefort
Salami, embutidos en general
Té negro
Tomates
Vinagre balsámico, vinagre de vino
Alcohol
Las bebidas alcohólicas pueden ejercer varios efectos negativos: el alcohol aumenta las concentraciones de estrógenos en el organismo, promueve la liberación de histamina en nuestro cuerpo y además inhibe su excreción (y la histamina, a su vez da lugar a contracciones uterinas), y afecta negativamente al sistema inmune. También consume vitaminas del grupo B, que son esenciales para la metabolización de los estrógenos. Este proceso ocurre sobre todo en el hígado, un órgano sobre el que el consumo regular de alcohol también tiene un efecto negativo. Además hay estudios que relacionan el consumo de alcohol con una fertilidad baja. Por tanto, hay muchas razones por las que las mujeres con endometriosis deberían intentar prescindir completamente del alcohol o al menos limitar estríctamente su consumo.
¿Dieta anti-endometriosis? (2)
Aquí, la segunda parte del artículo sobre nutrición y endometriosis:
En resumen, la dieta contra la endometriosis se basa fundamentalmente en tres pilares:
Evitar alimentos que contienen precursores de las prostaglandinas «malas» (las de serie 2) y tomar alimentos con precursores de las prostaglandinas «buenas» (de serie 1 y 3) para incrementar su producción.
Evitar alimentos que contengan estrógenos o que induzcan la formación de las mismas y tomar alimentos que ayuden a regular nuestros niveles de estrógenos
Seguir una dieta saludable y equilibrada que mejora nuestro estado de salud en general y nos ayude a combatir o evitar la obesidad
Alimentos beneficiosos
> ALIMENTOS PARA EQUILIBRAR NUESTROS NIVELES DE ESTRÓGENOS
Alimentos ricos en fibra
La fibra puede ayudar a disminuir los niveles de estrógenos, al facilitar la excreción de las mismas. Además tiene otros efectos beneficiosos como regular el tránsito intestinal y puede ayudar a aliviar los problemas con la digestión que sufren muchas mujeres con endometriosis. Buenas fuentes de fibra son:
Arroz integral
Cereales integrales (pero, como veremos más adelante, conviene evitar un exceso de trigo)
Judías o frijoles, otros legumbres como las lentejas y los guisantes
Pan integral, especialmente hecho con harina de centeno
Salvado de centeno, de arroz o de avena (evitar el de trigo)
Semillas de lino o linaza
Alimentos que contienen fitoestrógenos
Los fitoestrógenos son sustancias parecidas a los estrógenos, pero propios de los vegetales. Son capaces de unirse a nuestros receptores de estrógenos (los sitios dentro de la célula donde se unen los estrógenos para desencadenar sus efectos), pero como son un poco diferentes a los estrógenos animales, los receptores no responden a ellos como lo harían ante los estrógenos propios, o por regla general la respuesta es mucho mas débil. Por tanto, los fitoestrógenos mantienen «ocupados» nuestros receptores y así evitan que los estrógenos producidos en nuestro cuerpo (cuyos efectos no nos convienen en el caso de la endometriosis) puedan actuar.
De todas formas, en cuanto a este tema todavía hay aspectos que no están muy claros, y consultado diferentes fuentes de información una se puede encontrar con afirmaciones contradictorias. Así, hay estudios que indican que un consumo excesivo de fitoestrógenos puede tener efectos perjudiciales. De todas formas, es casi imposible alcanzar niveles perjudiciales de fitoestrógenos mediante el consumo de alimentos que los contengan en el marco de una dieta equilibrada. Lo que sí que no se recomienda como parte de la dieta anti-endometriosis es el consumo de complementos dietéticos que contengan fitoestrógenos aislados, como por ejemplo cápsulas de isoflavonas de soja. Pero el consumo regular de alimentos que de forma natural contienen fitoestrógenos puede ayudar a regular nuestros niveles hormonales y resultar muy beneficioso. Estos alimentos incluyen:
Ajo
Apio
Arroz integral
Avellanas
Avena
Bayas, especialmente las grosellas
Ciruelas
Coles: col, coliflor, brócoli, nabo, etc. Éstos además son capaces de favorecer la excreción de estrógenos propios.
Hinojo
Legumbres, especialmente las lentejas, las judías y los garbanzos
Manzanas
Nuez de coco
Ñame
Remolacha
Semillas de lino (linaza) y de sésamo
Soja, productos de soja*
Té de lapacho
Zanahorias
* aunque la soja contiene grandes cantidades de fitoestrógenos normalmente se recomienda precaución en su uso en la dieta anti-endometriosis, precisamente por estas concentraciones tan altas de fitoestrógenos, que pueden resultar excesivas. En vez de bloquear la acción de los estrógenos propios entonces pueden actuar ellos mismos como tal. Además, algunos estudios indican una relación entre el consumo de grandes cantidades de productos de soja e infertilidad, y lo atribuyen a un fitoestrógeno denominado genisteina presente en la soja. Por tanto, sobre todo si intentas quedarte embarazada, mejor prescindir de la soja en la dieta anti-endometriosis.
Alimentos que favorezcan la flora intestinal
Las bacterias beneficiosas que viven en nuestro intestino ejercen muchas funciones importantes. Una de ellas es que actúan sobre los alimentos que contienen fitoestrógenos, cambiando un poco su estructura de forma que la absorción intestinal de estas sustancias sea posible. Por ende con una flora intestinal que no se encuentra en equilibrio no podremos aprovechar los fitoestrógenos que tomamos con los alimentos. Además, ciertas bacterias presentes en la flora intestinal (los bifidobacterias) pueden facilitar la excreción de estrógenos propios inhibiendo un proceso por el cual se vuelven a absorber y reutilizar. Por tanto, nos interesa promover el crecimiento de estas bacterias en nuestro intestino. Para hacerlo, podemos tomar alimentos que los contengan, como el yogur natural. Además, conviene evitar un exceso de azúcar en la dieta, ya que este promueve el crecimiento de otros componentes de la flora intestinal como son las levaduras tipo Candida, que compiten con los bifidobacterias pero carecen de sus efectos beneficiosos.
Alimentos que contienen bacterias potencialmente beneficiosas para nuestra flora intestinal son:
Kéfir
Kombucha
Yogur. Existen yogures específicamente comercializados como probióticos (tipo Actimel), pero en realidad cualquier yogur no pasteurizado contiene bacterias capaces de actuar como probióticos. Mejor recurrir al yogur natural, ya que el de sabores contiene mucho azúcar.
Chucrut (repollo fermentado) elaborado de forma tradicional (no pasteurizado)
las mujeres que no cuidaban a los hombres
Vía este excelente artículo de Itziar Abad en Pikara Magazine llego a esta gran recomendación de Bárbara Boyero: Indefinida Plural, un documental sobre fibromialgia y roles de género.
[vimeo 19181266 w=500 h=375]
La Fibromialgia como ejemplo nos permite romper los límites de la normalidad asumida, de lo que es aunque no debería ser.
¿Es obligatorio cuidar de los demás si eres mujer?, ¿Sólo le ocurre esto a las mujeres que tienen Fibromialgia?, ¿Significa ser mujer hacer todas esas cosas? Si no las haces o ya no puedes hacerlas ¿No eres mujer?, ¿Ya no?, ¿Qué eres?
Tres mujeres cuestionan y superan a través de la Fibromialgia, roles de género y aquello que se esperaba de ellas. Reflexión de la relación social, histórica y cultural de las mujeres con la salud, el dolor, la culpa, las renuncias, los cuidados…
Si quieres difundir el enlace entre personas afectadas de fibromialgia, familias o cualquiera que creas que le puede interesar, pues perfecto, pero te agradecería que si quieres hacer una proyección pública del documental, me escribas un mensaje a indefinida.plural@yahoo.es para saber dónde y para quién se proyecta, conocer el enfoque, tener una idea de la difusión y, dependiendo de las circunstancias, por tema de derechos… Gracias.
En los comentarios de Vimeo hace un apunte fundamental sobre el enfoque de su documental:
Me gustaría puntualizar una cosa, sobre el documental, ya que hay un tema, que a veces ha generado confusión (no se si porque no lo he explicado bien en la película, o porque se ve con prejuicios) y es que YO NO ME POSICIONO sobre si LA CAUSA, LO QUE GENERA la Fibromialgia es biológico, social o psicosomático, NO TENGO LA RESPUESTA.
Por eso aparecen 2 opiniones diferentes en el documental (que para mi no tienen por que ser antagónicas, sino complementarias), la mujer más joven dice que PARA ELLA es psicosomático y la mujer de mediana edad dice que ELLA no tenía ningún problema mental, que tenía un problema de salud, asociado al Sindrome de Sensibilidad Química Múltiple por su contacto con tóxicos.
Este documental, para mi, es un trabajo en el que mujeres afectadas de FM hablan de lo que para ellas representa y cuales han sido sus procesos, y que sus reflexiones puedan servir, además de a las afectadas de FM y su entorno, al resto de mujeres, que podamos aprender de ellas.
Quiero remarcar esto, para que no haya confusiones, porque yo no soy médico y no creo que sea mi papel explicar la causa de la FM (yo sólo doy voz a 3 opiniones diferentes de 3 afectadas de FM) y porque creo que lo que habría que hacer es investigarlo más seriamente. Y eso sí que es algo que creo que compete a los médicos.
¿Dieta anti-endometriosis? (1)
¿Es la dieta libre de gluten y otras sustancias una estrategia efectiva para el tratamiento de los síntomas de la endometriosis? Ya hemos hablado en este blog anteriormente sobre la «endodieta» pero hoy recogemos este artículo vía el facebook de ADAEC.
Alimentación y endometriosis
Siguiendo unas pautas dietéticas determinadas, muchas mujeres que sufren endometriosis han conseguido una notable mejoría del dolor y de los otros síntomas de su enfermedad, así como incrementar su fertilidad. Incluso hay mujeres que solamente mediante una modificación de su dieta han conseguído controlar su endometriosis hasta el punto de no necesitar tomar hormonas ni analgésicos para poder vivir sin dolor. Claro está que esto no es posible en todos los casos y que la dieta tampoco constituye un remedio milagroso contra la endometriosis, pero sí que puede ayudar mucho. Además una dieta equilibrada, independientemente de su efecto sobre la endometriosis en sí, mejorará el funcionamiento de tu sistema inmune, tu estado de salud en general, y te hará sentir mejor y con más energía. Y ya «solo» con esto tendrás más fuerzas disponibles para luchar contra la endometriosis.
¿En qué se basa la «dieta anti-endometriosis»?
Aunque la endometriosis no es ninguna intolerancia alimentaria ni una enfermedad originada en el sistema digestivo parece responder a ciertas sustancias contenidas en los alimentos, sobre todo a aquellas que pueden ejercer alguna influencia sobre nuestro sistema hormonal.


Los implantes de endometriosis, al estar constituidos por mucosa uterina que responde con proliferación celular a las hormonas estrógenos, también son sensibles a estas hormonas. Los estrógenos inducen el crecimiento de los implantes de endometriosis, por lo tanto para combatir la endometriosis nos interesa reducir la cantidad de estrógenos que haya en nuestro organismo. Los estrógenos se sintetizan, entre otros, en el tejido graso. Por tanto no conviene tener un exceso de grasa en nuestro cuerpo, lo que significa que si sufrimos obesidad deberíamos intentar perder peso. Por el otro lado también hay alimentos que contienen estrógenos o que promueven la formación de estrógenos en nuestro organismo, que evidentemente deberíamos evitar si sufrimos endometriosis, y otros que por lo contrario pueden ayudar a regular nuestros niveles de esta hormona.

Los calambres menstruales dolorosos típicos de la endometriosis se deben en gran parte a la acción de unos mediadores químicos producidos en nuestro organismo, llamados prostaglandinas de serie 2, que provocan contracción de la musculatura del útero así como inflamación. Además existen las prostaglandinas de serie 1 y de serie 3, con efectos justamente contrarios: son antiinflamatorios. Todas las prostaglandinas son lípidos (grasas) que el cuerpo produce a partir de otros ácidos grasos procedentes de nuestra dieta. Podemos combatir el dolor reduciendo la formación de prostaglandinas «malas» (de serie 2) en nuestro organismo. Por cierto, esto es justamente la forma de actuar de los medicamentos analgésicos del grupo de los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) que frecuentemente se recetan contra el dolor derivado de la endometriosis. Pero también podemos influir sobre las prostaglandinas que se producen en nuestro cuerpo si evitamos los alimentos que contienen ácidos grasos que puedan servir de «ladrillos» para la producción de las prostaglandinas de serie 2 «malas» y a la vez incrementamos el consumo de alimentos que contienen precursores de las prostaglandinas «buenas» de serie 1 y 3. (Más información sobre ácidos grasos y prostaglandinas aquí)
Charla sobre endometriosis dr. Roldán en Zaragoza
[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=-5s3OIOYahI]
[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=6VI2icQE8Yk]
¿Puedo tener endometriosis?
Tomamos este extracto de la Guía de atención a mujeres con endometriosis de la Junta de Andalucía:
(…) posibles factores comprenden la menarquia temprana, los ciclos menstruales regulares y cortos (< 27 días) y los periodos largos que duran 7 días o más.
Los focos de endometriosis se pueden encontrar en cualquier lugar del cuerpo, excepto en el bazo. Los síntomas dependerán del órgano afectado por la enfermedad.
El síntoma principal y más frecuente es el dolor pélvico cíclico, que adopta diferentes patrones: dismenorrea severa (75%), que suele ser progresiva y bilateral, dispareunia intensa (44%), dolor pélvico crónico (70%), dolor limitado a la ovulación y/o disquecia. Estos síntomas alrededor de la menstruación pueden asociarse a sangrado anormal o a síntomas intestinales y vesicales, a infertilidad y/o a fatiga crónica.
Traducido al lenguaje coloquial, los síntomas son estos:
- te duele la regla mucho, tanto que a veces te desmayas (bajada de tensión)
- va en aumento con los años
- duele en los dos costados
- te duele cuando tienes penetración vaginal ya sea con dedo, pene o juguete sexual
- te duele al tener una gran excitación o un orgasmo
- te duele casi todos o todos los días la parte inferior de la tripa
- tienes pesadez ahí abajo, en la pelvis, como si estuvieras hinchada aunque no hayas comido
- te duele al ovular
- te duele después de ir al váter, es casi peor orinar o defecar que no ir
- sangras cuando no tienes la regla sin ninguna razón
- tienes molestias digestivas, calambres, espasmos
- no consigues quedarte embarazada
- siempre te sientes cansada, como anémica
- por supuesto, el principal es el dolor, calambres, pinchazos, molestias continuas pélvicas y/o abdominales y/o en región lumbar (“riñones”).
¡Vaya cuadro! Pues así vivimos muchas chicas y mujeres: con la endometriosis, con una calidad de vida inferior a la de las personas que no están enfermas. Y, algunas, ni siquiera sabéis que la tenéis porque el diagnósticofunciona fatal… De hecho hay mujeres que no tienen síntomas… Mirad este texto [DPC=dolor pélvico crónico]:
La manifestación clínica más común de la endometriosis es el DPC. Sus características principales son la dismenorrea progresiva y la dispareunia profunda. Menos frecuente es la presencia de dolor pélvico permanente, dolor lumbosacro y disquexia. Sin embargo, no todas las mujeres con DPC presentan endometriosis, y lo contrario, es igualmente cierto. De acuerdo con diferentes informes, puede esperarse que aproximadamente un tercio de las pacientes que requieren laparoscopia por DPC tendrán endometriosis. Por otro lado, de uno a seis por ciento de las mujeres a quien se les va a realizar esterilización tubárica se les hallará una endometriosis asintomática (5) (6) (7) (8).
FUENTE: PROYECTO ISS – ASCOFAME GUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA BASADAS EN LA EVIDENCIA – ENDOMETRIOSIS
Más sobre síntomas y orígenes
Un poco de terminología médica no viene mal… Seguimos compartiendo la monografía sobre endometriosis (fuente).
La posibilidad de una tendencia familiar para la endometriosis fue sugerida primero por Goodal (1943). Aunque existían pocos datos originales para sostener este concepto, en 1971 Ranney demostró, mediante análisis retrospectivo, que parecía haber tendencias hereditarias en 53 grupos familiares que tenían la enfermedad (Ranney, 1971b). Mas recientemente, Simpson y col. (1980) y Malinak y colaboradores (1980) demostraron una probabilidad alta de influencias genéticas, siendo el modo mas probable de herencia el poli genético y multifaccional.
Una distribución distinta de los síntomas puede ser consecuencia de implantes del endometrio sobre las vísceras pelvianas. De ese modo, la endometriosis puede originar síntomas relacionados con el intestino, como tenesmo y disquesia o síntomas del tracto urinario como disuria, frecuencia o urgencia. Finalmente la endometriosis en sitios remotos puede producir manifestaciones en sitios inusuales: los ejemplos incluyen dolor pleurítico por compromiso pulmonar y convulsiones secundarias a lesiones cerebrales.
Una segunda proteína sérica, PP14, se origina en el endometrio secretorio humano. Se sabe que su concentración varía durante el ciclo menstrual. La investigación reciente ha demostrado que el tejido endométrico activo contribuye significativamente al nivel circulatorio de Pp14 (Telimaa y col., 1989a). Aunque resta mucho trabajo por hacer en el área , la proteína parece ofrecer la oportunidad de determinar la presencia de endometriosis activa mediante muestras en sangre.
la salud hormonal y la salud intestinal
traducción de un artículo (fuente al final)
<span title=»16.3k
«>
Un sistema digestivo (intestino) que funcione correctamente es crítico para la buena salud. De hecho, el 60 -80% de nuestro sistema inmunológico se encuentra en nuestro intestino, y el 90% de nuestros neurotransmisores (sustancias químicas responsables de regular el estado de ánimo) como la serotonina se producen en nuestro intestino. Los problemas en nuestro tracto gastrointestinal (GI) pueden causar más que solo dolor de estómago, gases, hinchazón o diarrea; Pueden ser la causa raíz de muchos problemas de salud crónicos. <span title=»Gut imbalances have been linked to hormonal imbalances, autoimmune diseases such as rheumatoid arthritis and hashimotos thyroiditis, diabetes, chronic fatigue, fibromyalgia, anxiety, depression, eczema and rosacea… just to name a few.
«>Los desequilibrios intestinales se han relacionado con desequilibrios hormonales, enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide y tiroiditis hashimotos, diabetes, fatiga crónica, fibromialgia, ansiedad, depresión, eccema y rosácea … solo por nombrar algunos.
<span title=»So, how does one heal their gut and heal themselves?
«>Entonces, ¿cómo puede uno curarse el intestino y curarse a sí mismo?
<span title=»In functional Medicine we use a simple approach that we call the 4R program – remove, replace, reinoculate, and repair.
«>En medicina funcional utilizamos un enfoque simple que llamamos el programa 4R: eliminar, reemplazar, reinocular y reparar.
<span title=»1. Remove
«>1. Eliminar
Quita lo malo. El objetivo es deshacerse de las cosas que afectan negativamente el medio ambiente del tracto GI, como alimentos inflamatorios, infecciones e irritantes gástricos como el alcohol, la cafeína o las drogas. Los alimentos inflamatorios como el gluten, los productos lácteos, el maíz, la soya, los huevos y el azúcar pueden provocar sensibilidades en los alimentos. Recomiendo una dieta de eliminación y una prueba de sensibilidad a los alimentos IgG para determinar si algún alimento es un problema para usted. Las infecciones pueden ser de parásitos, levaduras o bacterias. Un análisis completo de las deposiciones es clave para determinar los niveles de bacterias buenas, así como cualquier infección que pueda estar presente. <span title=»Removing the infections may require treatment with herbs, anti-parasite medication, anti-fungal medication or even antibiotics.
«>La eliminación de las infecciones puede requerir tratamiento con hierbas, medicamentos antiparasitarios, medicamentos antifúngicos o incluso antibióticos.
<span title=»2. Replace
«>2. Reemplazar
Reemplace el bien. Agregue de nuevo los ingredientes esenciales para una digestión y absorción adecuadas que pueden haberse agotado por la dieta, los medicamentos (como los medicamentos antiácidos), las enfermedades o el envejecimiento. <span title=»This includes digestive enzymes, hydrochloric acid and bile acids that are required for proper digestion.
«>Esto incluye enzimas digestivas, ácido clorhídrico y ácidos biliares que son necesarios para una digestión adecuada.
<span title=»3. Reinoculate
«>3. Reinocular
La restauración de bacterias beneficiosas para restablecer un equilibrio saludable de bacterias buenas es fundamental. Esto se puede lograr tomando un suplemento probiótico que contenga bacterias beneficiosas como las especies bifidobacterias y lactobacillus. Recomiendo desde 25 hasta 100 mil millones de unidades al día. <span title=»Also, taking a prebiotic (food for the good bacteria) supplement or consuming foods high in soluble fiber is important.
«>Además, es importante tomar un suplemento prebiótico (alimento para las bacterias buenas) o consumir alimentos ricos en fibra soluble.
<span title=»4. Repair
«>4. reparar
Proporcionar los nutrientes necesarios para ayudar a la reparación intestinal es esencial. Uno de mis suplementos favoritos es la L-glutamina, un aminoácido que ayuda a rejuvenecer el revestimiento de la pared intestinal. <span title=»Other key nutrients include zinc, omega-3 fish oils, vitamin A, C, E as well as herbs such as slippery elm and aloe vera.
«>Otros nutrientes clave incluyen zinc, aceites omega-3 de pescado, vitamina A, C, E, así como hierbas como el olmo resbaladizo y el aloe vera.
No importa cuál sea su problema de salud, el programa 4R seguramente lo ayudará a usted y a su salud intestinal. He presenciado cambios dramáticos de enfermedades crónicas e inflamatorias en un período muy corto de tiempo utilizando este enfoque
FUENTE Dr. Amy Myers. Cómo curar tu tripa y curarte a ti mismo
¿Sabes que la dieta reduce el dolor?
Se recomienda que no sólo elimines los alimentos que verás más adelante, sino que esta sea una guía para que la lleves con tu nutricionista y ella te realice una dieta de acuerdo a tus necesidades, pero eliminando los alimentos antes mencionados. Ten cuidado ya que, sin supervisión de un profesional, únicamente eliminando los alimentos, puedes sufrir de una descompensación y sentir agotamiento (entre otras cosas).
Mis dos fuentes principales de información y que he seguido a rajatabla durante 75 días (dieta de desintoxicación) han sido: Endo Vive Plena y el libro de recetas contra la endometriosis de Carolyn Levett (en inglés) con recetas 100% seguras.
Se trata de una versión super-ortodoxa de la dieta: más allá de los veganos, de la gente con celiaquía. No sólo es una dieta sin gluten sino también sin trigo, sin azúcar, sin cafeína, sin lácteos –las mujeres con endometriosis los tenemos prohibidos porque aumentan los estrógenos, nos inflama-; sin huevos….
He tomado muchas recetas ideas de sustitutos de huevo, de leche, etc., de foros de veganos, vegetarianos y celíacos. Hasta que conformé mi propia tabla de alimentos seguros, que subiré próximamente. Complemento con vitaminas y pienso acudir a un nutricionista. He leído mucho, hay que buscar información incansablemente, descubrir nuevos ingredientes, sabores, formas de cocinar… explicárselo al entorno y buscar “menús seguros” para cuando te inviten a comer o salgas a restaurante. Mi spreferidos: los japoneses y “wok” coreanos –NO chinos- (crudo, arroz, verduras, sin salsa si no quieres, sin glutamato monosódico…) y los árabes e hindúes (tienen muchos platos de pollo y arroz, y sus especias nos sientan genial a las enfermas con endometriosis. Y está delicioso y de moda).
El balance es que es duro para una golosa como yo pero… ¡el 99% de los días NO he sentido dolor! estar sin café, comer fuera, es complicado, pero COMPENSA. El alimento va a ser tu medicina. No tomo antiinflamatorios, ni tengo migrañas premenstruales, ni inflamación intestinal, evacuo mejor, no tengo dolor. he pasado de 20 días de molestias y/o dolor a exclusivamente los días de regla. Síndrome premenstrual mucho más leve. Me duele la ovulación (1 día) y la menstruación (72 horas). No tengo tantos gases ni se me hincha la tripa, puedo usar pantalones.
Los controles ginecológicos dicen que el endometrioma está disminuyendo y que descartan esa 2ª cirugía que estaba pendiente desde hace 1 año…