el dolor de Fu Yuanhui no es normal

Hemos visto estas últimas horas las reacciones mundiales al incidente en los Juegos olímpicos protagonizado por Fu Yuanhui (傅园慧) que ha sido denominado «la ruptura del tabú menstrual» 1) para el público chino y 2) entre las deportistas de alta competición. Pongo el vídeo, que ya habréis visto, porque es imprescindible ver la cara de dolor de Fu Yuanhui:

[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=9JeWZZ39b6Y]

Por supuesto, carezco de los datos para saber si Fu Yuahui padece endometriosis (puede que ni ella misma lo sepa), pero está claro que su dolor (dismenorrea) es excesivo. Ya Paula Radcliffe, Jessica Judd o Anne Croft (por citar las deportistas británicas a las que sí se da cobertura en medios) hablaron sobre la menstruación en competición. Y hay mucha bibliografía sobre el uso de anovulatorios para planificar ese falso primer día del ciclo menstrual (ya que el sangrado, como sabéis, no es ovulatorio, sino un fake para que las mujeres no extrañáramos la hemorragia), especialmente entre corredoras, para que no fastidie pruebas importantes. También, por supuesto, se han planificado embarazos y se ha hormonado voluntaria e involuntariamente a las atletas. Pero hoy nos referimos en exclusiva al tratamiento mediático del dolor menstrual de las deportistas.

Hace muchos años que la medicina deportiva, por su lado, y la antropología y sociología menstruales, por otra, se ocupan de si hay verdaderamente cambios en el rendimiento de las mujeres que menstrúan y cómo compensarlos para que en la competición no se desvirtúe el trabajo de entrenamiento previo. Hay múltiples consideraciones que hacer sobre este caso, como si verdaderamente la cultura «china» (como si fuera unitaria dentro y fuera de China, o entre clases sociales/hábitat/nivel educativo) tiene un tabú menstrual, o si éste es mayor o menor que la cultura «occidental» (que, presumimos, es más bien la globalizada cultura estadounidense/anglosajona). Otra consideración en la que no me voy a extender es sobre la estupidez de algunos comentarios en la red sobre si visibilizar o declarar este problema por parte de la nadadora olímpica era una «excusa» por su bajo rendimiento. El machismo del comentario va de suyo, no me extiendo.

No obstante, sí quería señalar las dos caras de la moneda en que las deportistas y las mujeres que menstruamos nos jugamos nuestra identidad social. Por un lado, hablar de la regla en el contexto de una retransmisión deportiva televisada, que ven millones de personas de todo el mundo, es un acto con pocos precedentes y reseñable, positivo. Por el otro, me rechina que, a la par que la nadadora explicita la causa de su dolor, añade, inmediatamente después: «Creo que no nadé bien hoy. (…) El periodo me vino anoche así que me siento bastante floja y muy cansada hoy. Pero esto no es una excusa. Al final del día no nadé demasiado bien» [traducción de los subtítulos ingleses del vídeo]. Para evitar que el patriarcado interiorizado y el mediático la acuse de utilizar ese estado fisiológico (primer día del ciclo menstrual, sangrado) como excusa, ella misma se culpabiliza y se adelanta a las críticas que, efectivamente, sectores reaccionarios han vertido sobre ella por citar su menstruación (véanse los comentarios a sus vídeos).

No podemos dejar escapar estas oportunidades de cobertura mediática para visibilizar, no sólo la regla (que es un proceso fisiológico normal con el que se puede hacer deporte y desempeñar cualquier actividad si la persona se siente bien, cosa que es lo habitual en un estado de equilibrio hormonal) sino, también, que los calambres menstruales* no son algo normal. No es normal que a Fu Yuahui le duela tanto. Una deportista olímpica, precisamente por su alta actividad física y menor cantidad de grasa, tendría tendencia a reglas poco abundantes -o menos abundantes de como eran antes de iniciar los entrenamientos intensos-, menos dolorosas e, incluso, a amenorreas.

Una mujer preparada para la alta competición es encontrada agachada** retorciéndose de dolor junto a la piscina en la que acaba de nadar junto a su equipo. No es sólo dolor pélvico, es que ella confirma lo que para todas es obvio: le duele la regla muchísimo, tiene una dismenorrea feroz. Cuando la menstruación duele de esa manera, es inevitable pensar en endometriosis, adenomiosis o un trastorno ginecológico. No podemos dejar escapar estos episodios públicos para concienciar a la población de que no es normal que a una mujer sana le duela tanto que no pueda caminar, estar de pie, no ya ganar una medalla de plata (ganó la de bronce). No es normal y nadie ha hablado más que de visibilizar la menstruación en el deporte de élite, cosa muy positiva, pero además habrá que hablar simultáneamente de que el dolor de regla así de extremo no es normal: ni sentirlo, ni que esté sin tratar/medicar (¿podía Fu Yuanhui haber tomado analgésicos/AINE’s, o habría constituido dopaje?)/diagnosticar. Sea o no endometriosis, esperemos que Fu Yuanhui busque y reciba la atención especializada necesaria para manejar sus dolores pélvicos y que no le hagan sufrir tanto. Y que se hable de «trastornos menstruales», no de «menstruaciones dolorosas». La regla no es una enfermedad pero, la endometriosis, sí.

  • La traducción que últimamente se está dando a killer menstrual/period cramps desde el periodismo a los clásicos «retortijones menstruales» o «cólicos». Me gusta más el término «cólicos menstruales» porque es mucho más preciso respecto al origen visceral del dolor menstrual y porque no todo el dolor menstrual es «eléctrico» o viene y va como un «retortijón», sino que puede ser sordo y continuo.

** Las cuclillas se emplean bastante en el sudeste asiático como postura de descanso o cómoda para emprender actividades y son una excelente manera  de aliviar, en ocasiones, el dolor menstrual y la pesadez abdominal de origen ginecológico.

la ENDOhistoria de Cristina Y.

Yo tengo que tomar antibiótico todos los meses desde hace cuatro años, más parches, porque con adherencias, no se va, vuelve. Y hago una «falsa pancreatitis», por el líquido intra-abdominal, que me irrita el peritoneo. Comer es una tortura: peso 42 kilos y mido 1’71. Los médicos que me llevaban me trataban casi de loca. Me ingresaron forzosamente en psiquiatría, bajo el diagnóstico de anorexia y dolores psicológicos, atada e intubada por la nariz. Ahora que saben lo que tengo, me tratan muy diferente: saben que la cagaron. He tenido que llegar a cagar sangre, me daba miedo ir a médicos, y me lo callaba, decía “no, que me tratarán de loca”. Recogía mis analíticas, de sangre en heces, y ni iba al médico, fotos y todo. Fiebre todos los días, y callada. Hasta que un día, hablando con una cirujana, me dijo: “Tú tienes endometriosis” y me llevaron a mirármelo, y sí, el camino para saberlo [el diagnóstico de endometriosis] ha sido muy duro. Ahora lo sé y no ha cambiado nada pero ya no estoy loca.fotor_(160)Una vida de parches, para no enterarte, para minimizar, mientras pasan los días, y tu cuerpo está peor.

Eso es la Sanidad, y la prisa que tienen. No solo un diagnóstico tardío de más de diez años, en los que te encuentras de todo. No, saberlo no es la solución, como al principio piensas, y te alegras: “¡por fin!, ¡sé lo que me pasa!”. ¿Para qué sirve? para nada, para saberlo, y más parches, hasta que no saben qué hacer contigo. Porque no, para esta enfermedad no hay nada, ni saben abordarla, ni saben lo que puede llegar a hacer, ni saben cómo estás de afectada, no saben nada, desconocimiento total, y las que llegamos tarde, llegamos ya cansadas, del peregrinaje, y mal, con esto avanzado, y aun saben menos que hacer [en estos casos]: listas de espera de meses, de años, en los que tu cuerpo cada vez está más afectado, porque sí, esta enfermedad no perdona, y avanza, y te coge y no te suelta.

Ya no pido una cura, pero sí un diagnostico precoz, y una calidad de vida. Nos la merecemos todas, ya vale de estar muertas en vida, chutadas hasta arriba de todo, para no sentir un dolor, para no ver cómo pasan los días sin pasar nada, no solo es dolor, esto no es solo dolor, te arruina en muchos sentidos, y va acompañado de la incomprensión, de gente, de personal sanitario. Porque no saben qué hacer, y hasta que no te ven en las últimas, solo son capaces de eso: de ponerte parches, que no solucionan nada, para que lleves mejor todo, hasta que llegue el maldito día en que alguien te trate en condiciones, y pueden pasar meses, años, en los que, como he dicho, tu cuerpo se va degenerando, y tu cabeza siente que no puede más.

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Yo no pido cura para esta mierda, pues no la hay, pero sí un diagnóstico precoz, y un trato más eficaz, prisa [rapidez], somos personas, personas pasándolo mal, personas viendo cómo se nos va todo, y viendo cómo esto, mes tras mes, te invade más. He perdido amigos, he perdido oportunidades, he perdido gran parte de mi vida, he perdido mi salud. ¿Dolor? ¡esto no solo es dolor!

Afecta a muchas cosas, a nivel digestivo, puede ser nefasto cómo te deja, fiebres, cansancio, etc. Te inflama, te irrita, hace que incluso órganos no afectados funcionen mal, como es mi caso: “gracias” a mis sangrados internos, muchos órganos ya no me funcionan bien. Con el paso del tiempo, te vas pegando [se forman adherencias], porque tu cuerpo es lo único que sabe hacer frente a eso, es la única forma de defensa que tiene ante la enfermedad; y, que tu cuerpo se pegue, te lleva a estar aún peor.

Nos han roto a muchas y llegará el día en que esto no será nada, porque las niñas serán diagnosticadas a tiempo, y les sabrán frenar esta mierda; pero las que llegamos tarde, llegaremos así de mal.

Y ya no saben qué hacer, poner parches, para que puedas aguantar hasta el día en que puedan hacer algo contigo, y ya no sabes ni cómo llegas. Por fuera se nos ve bien, pero estamos heridas, heridas que lloran, heridas rotas. Ya son muchas las mujeres que he escuchado con las que he hablado, y se palpa el sufrimiento, la desesperación, la impotencia, de ¿Qué hago por mí, si esto ya no está en mis manos? De vidas rotas, alas cortadas, YA VALE.

A mí no solo es el dolor, a nivel digestivo me está jodiendo viva, todo me sienta como una mierda, fiebres, rectorragias, un caos de vida mala. Y lo único que saben hacer es hincharme a medicación psiquiátrica para llevar mejor todo. Porque no puedo tomar lo único que me quita el dolor, que es el maldito tramadol, porque tengo gastroparesia. Y solo me quedan probar dos cosas para quitarme la regla.

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La diferencia con el cáncer, que éste te puede matar pero la endo te deja muerta en vida.

Aparte de que nuestros implantes tienen vida propia y nos hacen estropicios cada mes. Lo fuerte es que, a pesar de llegar tarde al diagnóstico, cuando llegan [el personal médico], en lugar de decir: “¡Eureka, vamos a por todas ya!”, nooooo: ármate de paciencia porque van a seguir sin hacer nada. “Vamos a tardar lo máximo en operarte ahora que sabemos lo que tienes, cuando estés ya hecha una mierda. Te queremos bien pegada, si puede ser, con “pelvis congelada”, cuando ni la morfina te alivie”. Y ¡entonces, otro ¡zassss! [cólico] ¿Quién te mete mano [opera], ante tal cuadro complejo? ¡Pues más pacienciaaaaaaa!

decálogo de la salud sexual

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Ideado por Juan Carlos Canto Manteca, en la Escuela de Sexualidad de EASP (2014):

1.- La salud sexual es un estado de ánimo que, en más de un noventa por ciento, depende del propio sujeto.

2.- La salud sexual se logra, sobre todo, viviendo intensamente el presente.

3.- Una condición imprescindible para la salud sexual es asumir serenamente la realidad.

4.- El pasado sólo vale en la medida en que sirve para alimentar el presente.

5.- Proyectar el futuro sólo ayuda si estimula el presente.

6.- La salud sexual es una meta que se alcanza mediante el empleo de métodos, de técnicas y de instrumentos adecuados.

7.- Más que presumiendo de virtudes y alardeando de valores, la salud sexual se logra aceptando las limitaciones

8.- Descubrir las lecciones de los errores cometidos evita frustraciones y estimula la salud sexual.

9.- Reconocer la importancia de los otros aumenta la propia salud sexual.

10.- Más que lo que se tiene, la salud sexual la proporciona lo que se comparte.

fitoterapia para reglas dolorosas

En otras ocasiones he hablado de los cannabinoides en la endometriosis (En 1890, Sir J. Russel Reynolds, neurólogo y médico personal de la reina Victoria británica prescribió una tintura de cannabis para aliviarla de sus «calambres menstruales»). Sin embargo, ante lo que no son trastornos menstruales, como el dolor de regla leve atribuible al estrés o mala gestión del ciclo menstrual, a veces la sabiduría popular tiene infusiones y tisanas que van bien y son suficientes para paliar las molestias.

Hablamos de mujeres y chicas, casi por primera vez en este blog, sin endometriosis. Las opciones de fitoterapia son muy interesantes para las dismenorreas leves que no son endometriosis. Por supuesto, hablamos de reglas no patológicas y que por alguna razón, ocasionalmente, en un ciclo resultan más dolorosas.

En nuestro ámbito ibérico y mediterráneo, son conocidos: el hinojo, la manzanilla y otras infusiones como malva y verena que pueden reducir los espasmos uterinos y desde luego aliviar los gases (anís, manzanilla, hinojo).

En el ámbito brasileño conozco la tintura de pasiflora

Muchas mujeres tomamos suplementos de magnesio, omega 3 (pero de calidad), suplementos de complejo B y de hierro.

En el ámbito de la homeopatía, también se recomienda sauzgatillo y en homeopatía Agnus cactus. Sabéis que no considero que la homeopatía tenga efecto ninguno excepto en el bolsillo pero quería reseñar aquí los conocimientos compartidos en los foros de endometriosis.

Y la medicina tradicional china emplea plantas específicas para los trastornos menstruales, que sí han sido comprobados en estudios experimentales.

Sin embargo, algunas plantas son contraproducentes si el problema es hiperestrogenismo (como en la endometriosis, miomas y adenomiosis) por la causa que sea. En este sentido, NO emplear maca para la endometriosis.Y recuerda:

no es recomendable la automedicación sin supervisión por parte de un médico o natorópata. También hay que tener en cuenta que puede interferir con otros tratamientos farmacológicos (sobre todo hormonales).

Uno de los artículos más equilibrados que he encontrado a nivel divulgativo en español sobre la fitoterapia en la endometriosis es el de Info endometriosis, por lo que le doy las gracias a su autora y al que pertenece la cita.

endometriosis en la radio (2)

¿Qué es la endometriosis? ¿Qué significa que sea una enfermedad inflamatoria? ¿Qué la provoca? ¿Cuáles son los síntomas? ¿Cómo afecta a la vida diaria? ¿Y a la vida sexual? ¿Puedes darnos algunos tips sobre sexualidad y endometriosis? ¿Cuál es la situación en la sanidad pública en cuanto a la detección y tratamiento de la endometriosis? ¿Dónde pueden dirigirse las mujeres que crean que pudieran sufrir endometriosis o que ya lo sepan y busquen información o apoyo? A estas y otras cuestiones respondí en El Sexo consciente, programa de radio en formato podcast sobre la sexualidad entendida como un concepto, como algo más que sexo, presentado y dirigido por Nerea Ortega y Canela Anahí.

Ir a descargar

Desde el programa se defiende la libertad sexual, la diversidad sexual, una enseñanza más correcta de la sexualidad, con un enfoque sex-positive (por ejemplo, tratan temas como: masturbación, eyaculación femenina, sexo anal, beneficios del sexo, energía sexual, masaje genital… ). Por ello y porque conocen de cerca la endometriosis, me invitaron a que les contara, a ellas y a sus oyentes, qué es esta enfermedad y cómo afecta a las mujeres que la sufren. Y, por supuesto, si la endometriosis condiciona en algún sentido la vida sexual /o la maternidad.

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Todos los programas ya grabados se pueden oír y descargar desde la página Ivoox.com. Los martes, la encargada de la temática y las entrevistas es Nerea Ortega; los miércoles, Anahí Canela y, el último jueves de cada mes, realizan un programa especial donde hay varios espacios combinados. Os recomiendo escucharlo entero porque le han dedicado un programa entero a la endometriosis.

cannabinoides y endometriosis

res2Ya desde los años 90 se había tratado con aceite CBD diferentes trastornos y dolores asociados con la endometriosis (ver lista completa del doctor Mikuriya). Fue a través de algunas socias de una asociación española de endometriosis como llegué a la conclusión de que los cannabinoides podrían ayudar con el dolor pélvico crónico. Concretamente, asesorada por la asociación Dos emociones de Madrid descubrí que había diferentes formas de administración y que las afectadas por endometriosis podíamos beneficiarnos extensamente del aceite de CBD.

«Muchas asociaciones de pacientes de cannabis medicinal disponen de un servicio médico que puede expedir un certificado para justificar, ante las autoridades, el consumo por razones médicas de preparados de la planta. A su vez, dicho servicio puede actuar como interlocutor con el médico habitual que esté tratando al paciente».

El recientemente constituido Observatorio Español del Cannabis Medicinal proporciona información farmacológica al respecto. ¿Y vosotras? ¿Habéis empleado algún tipo de cannabinoides para la endometriosis y/o el dolor pélvico? Estaré encantada de tener feedback y más información contrastada.

no te comas sola la endometriosis (2)

res1La endometriosis es una enfermedad que altera y limita la vida de las mujeres, como hemos visto en el post anterioren este artículo.

1. Confusión e incertidumbre («¿Qué tengo?»,»¿Qué me pasa?», «¿Eso qué es?»)
2. Desconcierto («¿Y ahora qué hago?»)
3. Oposición y negación («El médico está exagerando», «Esto no es para tanto», «En poco tiempo estoy curada», «No necesito operarme…»)
4. Tristeza y rabia («¿Por qué tiene que pasarme esto a mí?», «No me lo merezco…»).
5. Aceptación y adaptación («No voy a dejar que la endometriosis dirija mi vida»).
Seguramente hayas pasado por alguna o todas estas fases, y me gustaría que pensaras en qué punto estás ahora mismo. Los dolores crónicos y fuertes que se pueden padecer todos los días impiden, a menudo, llevar una vida laboral activa; las consultas médicas frecuentes molestan y crean resquemor en el ambiente laboral; si hay que pasar por una intervención quirúrgica y estar un tiempo largo de baja (algo, desgraciadamente, habitual), muchas mujeres tienen problemas para conservar su puesto de trabajo estando de baja médica (desde la reciente reforma laboral estos despidos son procedentes) o, por supuesto, optar a uno nuevo.

Aparte del grave problema laboral, hay que sumar los problemas que surgen con la pareja, la familia o las amistades. Incomprensión, aislamiento, soledad, cansancio, frustración… son los sentimientos más frecuentes con los que las afectadas de endometriosis tienen que convivir cada día en un entorno social muy poco empático ante las personas dependientes, «no productivas».

No hay una receta mágica para saber cómo (con)vivir con un dolor fuerte que vuelve todos los meses con la regla, o que está presente todos los días… Ni para sobrellevar el agotamiento y el cansancio (lo que llamo la endofatiga), pero siempre hay algo que puedes hacer para que tu vida no se vea tan afectada. En el siguiente post te cuento más.

Grupo de apoyo mutuo endometriosis

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by Nana Kokedamas (¡gracias!)

En cualquier enfermedad es muy importante el encontrar información fiable y apoyo emocional ante el diagnóstico pero aún más en una enfermedad crónica como es la endometriosis. Para celebrar el Día mundial de la Salud de las Mujeres, el 28 de mayo comenzarán en Madrid capital las sesiones del Grupo de Apoyo Mutuo  el último domingo de cada mes (el 28 de mayo de 10:45 a 14:00, inauguran con una charla sobre endometriosis y sexualidad y después espacio y tiempo par compartir experiencias), y cito de su Facebook:

porque lo online está bien pero abrazarse y compartir es aún mejor. Esperamos que nos podáis ayudar a encontrar voluntarias, facilitadoras y sobre todo a llegar a muchas chicas y mujeres. Tú sola no puedes: con amigas, sí

La descripción de los objetivos y espíritu del grupo es:

¿Harta de que no haya sitios donde hablar cara a cara con otras endometriósicas? El llorar se va a acabar. Trae tus medicinas y merienda, cojines cómodos, mantitas y deja a la pareja en casa. Una tarde al mes para empezar a salir de la cueva de la incomprensión. ¡Temblad, focos de endometriosis! ¡Temblad, ginenazis! No os vamos a hacer ni caso durante 4 horas de información, quejas y abrazos mutuos. Se pide confidencialidad, respeto y buen rollo. Juntas podemos aprender de las demás y a hacernos más fuertes.

Abierto a chicas con endo de todas las edades (si tienes menos de 18 años has de venir acompañada por otra mujer -amiga, hermana, prima…), diagnosticadas o que sospechen tenerla. Somos sólo afectadas de todas las edades, orientaciones sexuales, grados de enfermedad, con o sin otras enfermedades asociadas, diferentes opciones de tratamiento (medicina convencional/otras medicinas) y perspectiva de género. Si vienes con niñas o niños, avísanos, para tenerlo en cuenta en el espacio.

IMPRESCINDIBLE CONFIRMAR POR EMAIL. APORTACIÓN: VOLUNTARIA